Bueno, la frase es demoledora y como toda frase lapidaria, conviene matizarla. Pero contiene tanta sabiduría (pesimista o realista, tu eliges) que creo que debe convertirse en uno de los mantras a repetirse frecuentemente.
Me lo recordó hace unos días la entrada de Jeff Atwood, The Best Code is No Code At All, muy recomendable. Si, antes de codificar, de desplegar miles de millones de líneas de código hay que pensárselo muy bien. Codificar es divertido, es muy estimulante... Pero antes de empezar, antes de abrir siquiera el editor debería pasar por la cabeza, en alguna milésima de segundo, al menos alguna de estas preguntas:
- ¿Debo escribir este código?
- ¿Estaré reinventado alguna rueda?
- ¿Soluciona el problema que quiero solucionar?
- ¿Se puede hacer mejor, más compacto, más legible, solo pensando un poquito antes de teclear?
Ya decía que conviene matizar: el programa vacío no hace nada y parece que es bueno que los programas hagan algo :) Se trata de un un recordatorio ¡Cuidado con el exceso de código! Creo que no hay aberración mayor que valorar la producción por líneas de código; es como si pagaran por bugs cometidos...
Jeff cita otro artículo en el que se exhorta a comenzar con código minimalista y completarlo a través de test. Es una buena idea, pero en estos tiempos de exaltación del Test-driven development conviene recordar también que los test no lo son todo, que pararse a pensar sigue siendo imprescindible.
En resumen serás esclavo de tu código, así que piénsatelo bien ;)
